Y hubo alguien que se encargo de darme todo cada tarde, que se moría por llenarme de detalles y palabras amables. Y hubo alguien que mientras tu vivías tu vida, se encargaba de la mía con coraje. Y logro conquistarme. Y a ese alguien,
una noche de locura interminable, le entregue mi cariño, mi cuerpo, mi mente, mi alma y mi ser como tu ya lo sabes.
